
Llega el buen tiempo y la bicicrítica se llena de gente. De gente he dicho. Definamos esto. La gran mayoría de lxs bicicríticxs son hombres heterosexuales, buena gente en general. No hay más que darse una vuelta por una bicicrítica para comprobarlo. Aquí un enlace a unas fotos de la del 28 de Abril.
Sin embargo, los trans, bollos, maris, e incluso las mujeres heteros que no van con el chorbo al lado quedamos atomizadxs y sumergidxs completamente en la masa crítica. El secreto está en la masa, dicen. Debe estar pero a nosotrxs nos cuesta encontrarnos. Con el bolloradar activado puedes ver algunas bollos de vez en cuando, pero estaría bien ver alguna más, y maris, y trans y queer heteros...
Los que sí son visibles, quizá demasiado, son los del llamado comando testosterona. Muchos son muy jóvenes y hacen caballitos y cabriolas varias con sus bicis para llamar la atención de las chicas heteros y hacer ostentación de su masculinidad. Cuando una conductora se pone agresiva es fácil oírles llamarla zorra o puta. Ellos son así...de naturales. Masculinidad en bruto, sin trabajar, sin pulir, de la vieja guardia. Qué pereza.
Las bollos y otros etcéteras necesitamos aglutinarnos para sobrevivir como grupo, cualquier minoría lo necesita. Por ello existen los sitios de ambiente, de cruissing, los equipos deportivos de chicas con porcentajes sospechosamente altos de bollos en sus filas...
Donde aún no acabamos de arrancar es en esto, en la bici urbana (ni en la interurbana). Y no es que falten transmaribolloqueers en bici soltando pluma por las calles de Madriz. Qué sí. Es que aún no nos hemos puesto de acuerdo para juntarnos. Para esto, para generar un punto de acumulación transmaribolloqueerfemininista en la BC madrileña, desde aquí proponemos:
Quedada bicicrítica-transmaribolloqueer
Jueves 26 de Mayo 2011
Plaza de Antón Martín a las 20:00
Todxs juntxs a la BC.
Se admiten pancartas, pitos, flautas, plumas variadas y soundsystems con DJś que pinchen desde ABBA hasta las chicas de Le Tigre pasando por Lady Gaga y el chochipunk más coplero de las cosas del querer.